jueves, febrero 18, 2010

Un poco de aire fresco

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Tiempo al tiempo es lo que uno suele pedir, cuando se tiene la mente fría y se es capaz de pensarlo razonablemente... pero cuando el corazón quiere y puede entrometerse, generalmente lo hace y lo complica todo. Esta es una intención clásica en el corto plazo, siempre intentamos ser racionales en un primer momento pero el corazón no nos deja...
...y sin embargo a la larga siempre perdura lo cuerdo, lo sensato y lo racional... mas cuando ya somos adultos y totalmente responsables de nuestro camino.

Muchas veces he sentido ganas de mandar el mundo a la mierda, simplemente porque mi cabeza se envenenó de un aire raro y que no supe comprender, pero pasan los momentos y todo parece tener siempre una explicación y una salida mas simple que lo que al comienzo imaginamos. Historias antojadizas de la vida son, unas mas breves que otras pero historias al fin y al cabo. Cada una de nuestras vida está hecha de mil historias, muchas veces manejables por nosotros mismos y otras simplemente avasalladoras, y que nos parecieran perseguir y aplastar... pero por suerte nada es tan eterno, ni siquiera la vida y talvez tampoco la muerte.

Pero la opción de cambio siempre ha estado y estará presente y eventualmente podremos comenzar nuevas historias, pues somos seres pensantes... y por cierto, eso nos diferencia de los animales. La gracia es que siempre tenemos la capacidad de reinventarnos, de nacer de nuevo, de creer que el mundo puede tomar otro ritmo y que se puede manejar... y en la vida hay quienes así lo creen, así lo siente y así lo viven. Un par de veces he oído que ellos son quienes mueven al mundo hacia nuevos horizontes, que ellos llevan el vértigo en la sangre y que siempre están buscando un lugar nuevo donde poner los pies.... ellos son en parte el alma de toda esta historia llamada vida, ellos son siempre quienes persiguen alcanzar el cielo, y a veces lo creen tocar, pero siguen siendo tan terrenales como todos nosotros, como yo, como mis hijas, o como quien me regalo una sonrisa o una amable palabra en la calle.

Talvez muchas veces no se dan cuenta que son a la vez terrenales y superiores, que son necesarios en este mundo, que gente como ellos le dan el pulso a este globo llamado Tierra.
Y en esta Tierra, habemos quienes tenemos la suerte de conocer a algunos y tenerlos cerca, y de vivir y sentir la misma sangre que ellos. Yo Javier, agradezco a la vida contar con dos seres mágicos que viven sosteniéndome las espaldas, que son únicas y que parecen ser eternas en su inquietud. Como no estar orgulloso si uno de estos seres mágicos es quien me dió la vida... como no estar orgulloso si otro ser mágico entraña la misma sangre que la mía, que aun cuando la distancia sea gigante, aun cuando el sol tímidamente por acá se deja asomar siendo que allá la lluvia se anuncia como presagio de una nostalgia, me hacen sentir como en un mismo lugar.... que mas da, las distancias pueden ser eternas, pero mi corazón y mi mente es como si estuvieran allá, no por nada hace día leí llamarle a nuestra querida Valdivia como la "pequeña Seattle", talvez por su tierra, talvez por su lluvia, talvez por su gente.... pero para mi es la pequeña Seattle pues siempre vivo al lado de esa persona mágica, de quien eternamente se mueve buscando vida, y de que por sobre todo es mi gran hermana... la única, la que es capaz de abofetearme en palabras y a la vez acariciarme el alma con su voz.

La amo a rabiar, la extraño mucho y la quiero tanto que mi corazón se entristece cuando siento que una lágrima se le arranca.

La vida está hecha de mil historias, y la tuya está comenzando nuevamente, y ese mismo ímpetu que tienes estoy seguro lo pondrás en cada uno de tus siguientes pasos... porque si hay algo seguro en mi cabeza, es que seguiré contando contigo y que seguirás siendo esa eterna golondrina buscando algo de sol.

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